

No acaba de consolidarse la recuperación que tímidamente parece sugerir algunos indicios mensuales. Para empezar la relojería comercial que últimamente va algo más estable, volvió a sufrir un revés en sus importaciones en el mes de abril, medidas por el número de unidades, pues éste cayó algo más de un 9% con relación al mismo mes del año pasado. Con ello, en el conjunto del cuatrimestre se obtiene prácticamente la paridad con el año pasado, con una baja inferior al 0,1%, es decir un estancamiento que, habida cuenta de al marcha de al economía en el mismo período, casi puede darse como un dato positivo. Lo es mas, incluso por cuanto que el valor de dichas importaciones en los cuatro primeros meses del año creció casi un 14%, es decir que se mantuvo al importación —es d suponer que también la venta, aunque el dato en estas circunstancias es incierto— a pesar del encarecimiento de los productos, resultado a su vez, en general, de al depreciación del euro frente al dólar, y, de rebote a las divisas del área de Extremo oriente de donde proceden casi hegemónicamente este tipo de productos. En la alta gama, las cifras de abril permiten el equilibrio en volumen, aunque con baja considerable en volumen, que hace caer el valor unitario en casi mil euros. Es decir, el segmento consigue volver a funcionar a base de centrarse en los productos menos onerosos del mismo, rompiendo con ello el tópico de la resistencia de la cúspide de la gama ante las crisis, o que también se evidencia por el crecimiento en volumen y aún más en valor de los automáticos de acero.
China y Hong Kong mantienen una participación ligeramente superior al 90% en el volumen de importaciones de relojería comercial, en tanto que Suiza incrementa ligeramente su valor unitario, superando los 116 euros. El siguiente proveedor, Italia ya supone sólo el 1,3% del volumen y apenas el 3% del valor.
Continúa la entrada de relojes chapados que devalúan algo la posición. Aún así Suiza mantiene un 27% del volumen y el 93% del valor. En acero Alemania presenta el mayor valor unitario pero con un volumen anecdótico.
La exportación de relojería comercial, única con cierta magnitud, sigue completamente concentrada en la Unión Europea, y dentro de ella, Francia, Italia, Alemania y Portugal, que suman el 77% del volumen y el 53% del valor, ya que Suiza mantiene un 17% del valor, si bien en su caso, gran parte se refiere a devoluciones y envíos para reparación.
